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Terra
La Coctelera

A Sara...

Debo admitirlo, me enamoré.

De tus ojos gigantes que exploran mi alma cuando me observas,

De tus manos delicadas, perfectas, que me acarician y me hacen perder toda voluntad, todo sentido, todo tiempo.

De tu piel tersa, joven, de perfecto aroma que me embriaga sin medida,

De tus pies inquietos, largos, que se aventuran hacia nuevos caminos labrando el mío.

De tu boca diminuta que musita palabras enredadas perfectamente claras.

De tu pelo ensortijado, limpio, tan suave, tan brillante,

De tu cuerpo perfecto, tan saludable, tan vivo.

De tu sonrisa que destruye todo problema, todo ejercito de espantos, de miedos, de rutinas.

De todas las noches de luna llena, de todos los días de lluvia con arco iris.

De todas las mañanas cuando abro los ojos y estas ahí, radiante como el sol en el oriente.

De tu sana forma de dar amor, tan sincera, tan cruel, tan pura.

De esa playa calma a la que me arrastras, donde encuentro la mejor forma de guarecer la tempestad.

 

Déjame ir de tu mano,

Déjame seguirte,

Déjame construir un futuro que sea exclusivamente para ti,

Ilusióname con cada palabra, con cada acto.

Permíteme caer por ti,

Mírame crecer a tu lado,

Búscame siempre allá en ese lugar que tengo para ti lleno de alegrías.

Toma toda mi vida, a fin de cuentas es tuya.

 

Me enamore de ti hermosa dama,

Debo admitirlo,

Felizmente me enamoré de ti.

 

¡Que sublime amor!

"Ocaso"

Ella se sentó en el andén, miro hacia ambos lados de la calle y metió su falda entre sus piernas. Sus zapatos rojos de tacón acentuaban la palidez de su piel y la manera en la que estaba sentada hacia que sus pantorrillas se vieran infinitamente largas.

El ocaso en su punto más alto, el viento rozando su cara y haciendo elevar su pelo mientras las hojas que estaban en el suelo corrían velozmente por la calle hasta perderse en la esquina donde estaba aquel café que a ella le gustaba frecuentar.

Disfrutaba sentarse allí y observar esas construcciones antiguas que rodeaban su calle, esa que estaba llena de sueños, de tiempo, de historias. En particular le gustaba sentir la textura del piso hecho de piedra, palpar su rugosidad y observar su color oxido causado por el tiempo y de recibir constantemente los pasos de esos transeúntes fugaces que pasaban por allí.

Siempre esperaba ese instante en el que el sol se ocultaba en el oeste y disfrutaba del contraste que se creaba con el nacimiento de la noche; justo en ese momento se encendían las luces amarillas de las luminarias, los automóviles encendían sus farolas y en las edificaciones algunas luces brillaban dejando ver algo de esas vidas detrás de la cortina.

Se puso en pie, sacudió su falda dejando caer al suelo las hojas que habían estado allí acompañándola y se dirigió hacia el café de la esquina. Entro y se sentó en un taburete que había en la barra, pidió un cigarrillo y un expreso el cual bebió de dos sorbos, dio una calada a su cigarro y dejo unas monedas encima de la mesa, miro al chico detrás de la barra, el también la miro; ella sonrío y salio de allí.

Quique Gonzalez

Desde hace un tiempo he venido escuchando constantemente la música de Quique González, un cantautor español salido un poco del molde de los demás cantautores españoles influenciados por Silvio Rodríguez, Luis Eduardo Aute o Joan Manuel Serrat. La primera vez que lo escuche lo primero que me atrajo fue su voz, poco a poco fui adentrándome en cada una de sus canciones cargadas de una lírica exquisita para cualquier tipo de oído, sus melodías viajan por diversos ritmos como el Rock-Pop o el Blues permitiendo que cada persona que lo escucha sienta de una manera muy intima sus canciones.

Comparto aquí el video de "Hay Partida" de su álbum “Avería y Redención” de 2007, espero disfruten de su música tanto o más que yo

Quique González - Hay Partida from Last Tour International on Vimeo.

Testamento -- Emilia Ayarza de Herrera (1919-1966)

Yo me muero —hijo mío— porque el tiempo
ya no me da su dimensión de toro.
Porque la vida y Colombia se me van de entre las manos
como el tacto de la piel del moribundo.
Porque a los sueños les pusieron pasta.
Y enlataron el júbilo y la risa.
Me voy porque hay qué medir con metro las ideas.
Hay que poner en fila hasta las lágrimas.


Me voy porque ahora tienen que pagar impuesto
los árboles sencillos,
los ríos obedientes,
la piedra, las hormigas,
la lluvia consecuente,
el gris intermitente de los asnos,
las luciérnagas por su vientre iluminado,
el sueño mineral de las tortugas
y hasta el clima sexual de las ovejas!
Me voy porque el trapiche renunció
al ladrillo de miel de sus panelas.
La sal a su bruñida casta de marmaja.
Los pueblos al derecho de escribir su nombre.
Los hombres del trópico
ya no viven alrededor de los volcanes de la piña
sino entre la ceniza de los paludismos.
Ya no se les ve crecer el pelo sobre el hombroa las mazorcas...
ni bailar a las lechugas con su traje de organdí.
Ahora sólo se palpa el almizcle integral de los jornales.
La mínima sangre del labriego.
El tibio cementerio de los ranchos.
El dudoso bolsillo de los clérigos.
El nocturno capital de los burgueses.
Las casas de pellejo de los médicos.
Los edificios de los abogados
construidos con el margen de las viudas.
Ahora las madres bajo su abultado vientre
llevan sólo un cadáver precoz bajo la piel.
El corazón de tus hermanos
ya no es la dulzura en la mitad del pecho.
Se acabaron las diáfanas criaturas,
las gentes con el nombre de cristal.
Las calles no volvieron a cantar en las ventanas.
A los loteros y a los lustrabotas
les sellaron con plomo sus asambleas de esquina.
Y en las casas antiguas el abuelo
—a la sombra del brevo familiar—
doblega en silencio su cabeza blanca,
mientras Colombia en el mapa se desnuda
y le muestra a la América sus llagas!

Ciudad

Llego a su casa esa noche lluviosa, dejo su abrigo en el perchero que permanecía en la entrada desde hacia ya unos dos años cuando lo encontró en el mercado de las pulgas, atravesó el pasillo a oscuras hasta llegar al salón, se descalzo y se sentó en el sillón que estaba frente a la ventana con las cortinas corridas que dejaban entrar una luz hacia la parte central, donde se encontraba una mesa que recibía un cenicero atestado de colillas de cigarrillos y una copa de aguardiente.

Hacia un par de meses ella lo había dejado, recuerda esa noche, los dos acostados desnudos, ella sobre el jugando con su pelo, el boca abajo disfrutando sentir su sexo, no pronunciaban una sola palabra; dejaron que sus cuerpos hablarán por ellos y sus deseos los llevarán a ese orgasmo de caricias y besos, una entrega total para luego terminar sin aliento uno al lado del otro.

Lo que más le duele no es el hecho de haberle pagado 30 mil pesos y no haberse dado cuenta que se llevaba su reloj, lo que más le dolió fue haberla dejado ir con un pedazo de su corazón.

Ahora prende un cigarro, toma un trago de aguardiente y sale para atravesar las calles de esta ciudad, buscando en todas las mujeres a aquella que nunca podrá encontrar.

19 octubre de 2010.

Cuando me desperté ayer en la mañana y mi compañera me contó lo que había sucedido quede impresionado. La muerte es así, sorpresiva, aparece delante de ti donde menos lo esperas, en los momentos menos oportunos.

Hacia apenas 2 semanas lo había visto por última vez, y aunque no compartí con el más que unas cuantas palabras y la dicha de ser felices por ser padres, el dolor que se siente es fuerte, la manera como sucedieron las cosas, el imaginarse esa situación y ponerse en los pies de el, es algo que desgarra muy dentro. Definitivamente no hay amor más grande que el que existe entre padres e hijos y uno como padre esta dispuesto a hacer lo que sea con tal de ver a sus hijos crecer sanos, viviendo una vida plena, viéndolos ser felices, así eso nos cueste la vida.

Lo recuerdo en el curso de natación en el que estaban inscritos nuestros bebes, sonriendo porque me dieron nervios de sumergir a mi hija como el lo hacia con su “pipe” y la ultima vez asesorándonos con respecto al carro que queríamos comprar con mi esposa; eran compañeros de trabajo y disfrutaban mucho hablar cada uno de las cosas que hacia su chiquitín, le contaba acerca de los planes que tenia con su familia, se notaba mucho su felicidad.

Antes de caer supongo que solo pensaba en la mejor forma de protegerlo para que no sufriera mucho dolor, para que no le sucediera nada a su bebe, una caída aparatosa ante la impotencia de su esposa viéndolo alejarse. Solo necesitaba escuchar que su bebe estaba bien para poderse ir en paz, veo sus ojos llorando de felicidad y una partida que nunca hubiera deseado

El dolor que siento escribiendo esto y recordando, lo mitiga la alegría de esa mamá feliz en el hospital viendo a su bebe recuperarse rápidamente, dando patadas, tosiendo, moviéndose mucho y contándonos que necesitaba de tres enfermeras para mantenerlo con todos los tubos a los que estaba conectado porque estaba muy inquieto, el abrazo que se dieron las mamás y una mezcla extraña de dolor y alegría al decir “me lo salvo, dio su vida por nuestro hijo”.

Siento esto en el alma, El puede estar tranquilo porque lo que hizo dio una nueva luz en las vidas de las personas que lo rodeaban, nos dio una gran lección de amor, de la verdadera forma de este sentimiento que tanta falta nos hace hoy en día. Él estará ahí viendo crecer a su hijo como lo soñó, viéndolo reír, viéndolo crecer, junto a su compañera, dándole fuerza para que no decaiga en este camino que debe emprender con su pequeño, espero que donde quiera que este en estos momentos sepa que lo recordamos con cariño y agradecemos ese regalo que le dio a sus dos amores.

Q.E.P.D.

“Abatido el Mono Jojoy en la Macarena”

Es la noticia del día, la muerte de uno de los hombres más importantes que tenia las FARC en aspectos militares de esta organización a causa de un bombardeo efectuado por las gloriosas FAC. En varios medios de comunicación se destaca esta noticia y personas en distintas redes sociales celebran esta “victoria” de Juan Manuel Santos y supuestamente del pueblo colombiano.

Se pueden ver comentarios como: “Hoy es uno de esos días en los que la muerte me alegra” o “Felizzzz!!!!! Ahora sigue Cano y Teodora. Viva Colombia queremos PAZ”. Es curioso ver este último donde se considera la guerra el camino hacia la paz, Uribe hizo un gran trabajo vendiendo la idea que la guerrilla era el único causante de los problemas de este país.

Quien hable de paz negociada, de dialogo concertado, de una reconciliación nacional, de legalidad, de justicia social o este en desacuerdo con los procedimientos de este gobierno y del que salio es tildado como terrorista, simpatizante de la guerrilla y de Chávez, y este odio en el pueblo Colombiano se fue dando paulatinamente con la colaboración de los medios de comunicación al servicio del gobierno de turno, radio, televisión, Internet, propaganda impresa etc.

Es innegable el trabajo realizado por el ejército, las labores de inteligencia y demás cosas que tuvieron que hacer e inventarse para lograr este golpe, donde perece una persona que sembró dolor entre la población, muerte y desesperanza. Pero la muerte de este personaje y las personas que se encontraban con el, así como las demás “victorias” del Ejercito Colombiano demuestran una vez más la debilidad de un estado que no puede garantizar el funcionamiento de la justicia del país, un estado que entrega todo a quien quiere desangrar y acabar este pais, un estado que necesita usar este tipo de actos como cortinas de humo para distraer la atención de la opinión publica, para justificar una política que hace daño día a día millones de personas, donde millones de dólares son invertidos en esta guerra fratricida, negocio de nunca acabar, donde cada quien justifica sus actos por una razón u otra, la guerrilla por su lado seguirá justificando su existencia a la estancia en el poder de un gobierno corrupto e injusto que es dueño de las Fuerzas Militares que ataca a la población civil y es aliado de los paramilitares, grupos de extrema derecha eternos enemigos de las guerrillas. Y el gobierno de turno, que en este caso seguirá llevando las banderas de Uribe y su famosa “seguridad democrática” que no tiene nada de seguridad ni de democrática, para justificar toda clase de actos para acabar con la guerrilla, “única” culpable de los males del país. Y es el cuento que se come la gente, que la guerrilla se acabará a punta de plomo, matando a uno y otro miembro de estas organizaciones, echándole la culpa al vecino, creando odios entre los colombianos, entre hermanos. La solución a este conflicto siempre la ha tenido el pueblo colombiano en sus manos, el dialogo. Pero esta solución tampoco se dará en este periodo, a ninguno le conviene que esta vaina se acabe, este país aprendió a convivir con narcotraficantes, asesinos, paramilitares, guerrillas, ilegalidad; a seguir como ejemplo de vida a estos personajes, a que la educación no sirve para nada lo único que importa es hacer dinero pasando por encima del que sea, este país no conoce el significado de país, de nación, de dignidad.